Me dijeron
que escriba una carta, esa que nunca imaginé ni escribiré, esa que no
sé ni qué palabras tendrá. Que elija a
una persona en especial, esa con la que ya no hablo aunque está. Aquella donde
quedaron atragantadas tantas dudas, preguntas y risas, tantas charlas
infinitas llenas de dulce soledad. Y te elegí. Es loco
imaginarme charlando con vos a través de estas letras, creo que
doy todo este discurso para no decir que:
Te extraño, que te pienso y que te anhelo
desde lo
más íntimo de mis recuerdos, te quiero
pero no
quiero tenerte, no
te quiero en mi mente
ahí no hay
errores, ni rencores, ni fundamentos ni que explicar
te quiero
en lo que fui, fue y nunca será
te quiero
en mis adentros, en mi piel sin tocar
te quiero
en mis sueños donde tampoco te puedo besar
te quiero
en lo que fue que poco será
es que tu
huella, pequeña, tiene su lugar
es que el
tiempo a veces no cura, ni borra
ni tacha ni
asombra, no calma ni extraña, existe y pasa
nos atravesó
y ahí me
quedo yo, sonriendo, mirándolo.
¡Muy bueno! Saludos.
ResponderBorrarGracias, Jorge! Saludos.
Borrar